Cuarso rosa
Turmalina rosa
No tengo huesos en las manos para lanzarte versos al.hombro
Turmalina rosa
No tengo huesos en las manos para lanzarte versos al.hombro
Desperté, lastimosamente desperté.
Desperté con las ganas tristes de hallar sedimentos de nuestra ausencia y de entender con nueva figura el corolario de las asnadas cometidas.
Desperté enrostrando una sonrisa fatigada de subir a tus colinas sonrientes y deslizarme en tu valle de decepciones.
Desperté, lastimosamente desperté!
Desperté con la culpa de no poder culparte.
Desperté como siempre, amnistiandote! Abandonando las razones que me obligaron a abandonarte, a dejarte tirada gimiendo de dolor!
Desperté con el fantasma absurdo que me constriñe los deseos de amarte más.
Desperté con el acibarado sabor de encontrarte a ti como mi única luz ígnea y mi oasis de alma.
Desperté contigo, como siempre, tirada en la almohada, baboseada y empedernida a no volver.
Desperté sin ti, lastimosamente desperté.
Desperté con las ganas tristes de hallar sedimentos de nuestra ausencia y de entender con nueva figura el corolario de las asnadas cometidas.
Desperté enrostrando una sonrisa fatigada de subir a tus colinas sonrientes y deslizarme en tu valle de decepciones.
Desperté, lastimosamente desperté!
Desperté con la culpa de no poder culparte.
Desperté como siempre, amnistiandote! Abandonando las razones que me obligaron a abandonarte, a dejarte tirada gimiendo de dolor!
Desperté con el fantasma absurdo que me constriñe los deseos de amarte más.
Desperté con el acibarado sabor de encontrarte a ti como mi única luz ígnea y mi oasis de alma.
Desperté contigo, como siempre, tirada en la almohada, baboseada y empedernida a no volver.
Desperté sin ti, lastimosamente desperté.
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