lunes, 17 de marzo de 2014

UNA CARTA DE AMOR

*Hoy escribo una carta para ti. Podría cambiar el sustantivo carta por misiva, tal vez epístola. Sé que el lenguaje culto humedece lo que, cultamente me vale no precisar. De cualquier forma, mi amor, y obviando el anterior comentario, aquí viene tu formal*

¡Oh mejilla fémina! ¡Lozana gracia! ¡flacas cuerdas obscuras que adoro desgarrar! véame trémula ante su osamenta cuando el ósculo bautiza nuestras enamoradas almas, ¡Ah! El beso tórrido que nos recrea, el gentil amor que por las flechas de cupido hormiguea en la espuma del gaznate; ¡Que el grito se escabulla del hocico! ¡Que se embriaguen nuestros vocablos y repiqueteen al unísono nuestras voces un TE AMO malherido! ¡Que vengan los dioses a nuestro festín de miradas, que a falta de prudencia descárense por sí solas!

Amor de mis amores una ocasión más, ¿Quién fuera ruiseñor para lisonjar a su santa amada cada mañana?
adorándola. Siempre tuya. Mi persona.

Marzo 7 2014

NOSTALGIA TANGIBLE

Esta truculante nostalgia que me obliga a dibujarte cada noche con óbitas y blancuzcas líneas; torneando las vírgulas de tu cuerpo, labrando los microcráteres trincheras de mis miedos y redondeando las prominencias anheladas de tu armazón.

Te dibujo utilizando mi inane creatividad queriendo hallarte plácida en el asfalto de mi cama, antonjando a mis ojos de tus besos y a mis besos de tu sexo. Ambicionando escalarte, mi reina impotente, hasta la oquedad de tus ojeras y bailarte un flamenco estrepitoso que me adhiera a tu memoria por lustros.

Sigo dibujándote, sigo rayando mi nombre en las hendiduras de tus huellas, sigo grabándote mis letras de huerto, sucias, desabridas, imperfectas comparadas con tu majostuosidad, sigo escribiéndote impúdicamente para atravesarte cada letra hasta la séptima costilla. Sigo intentando no perderte en la distancia y alimentar mi amor con tu recuerdo.

Marzo 7 2014


domingo, 9 de febrero de 2014

A LA MUJER DE MI VIDA

A la mujer de mi vida
A lo que ha hecho de mí, lo que hay detrás del espejo
Algo que soy pero oculto
A mis dulzuras todas y mis desgracias elocuentes
A mi musa, mi dolor, mi cruz, mi sonrisa.
Al arte que puede resultar amar el Mar y a la vacuidad del artista sin él
A ti que toodo me has dado, tú que reinas, soberana, en los campos venenosos de mi alma,
Tú mi norte, tú unidad y número. Tú agujero negro, denso, peligroso, incalculable, inenarrable, indescifrable
Tú semen de dioses, tú olor de lengua límpida
Tú tú tú. 
Ay el adiós que no se biodegrada, ay el mundo que no cambia. Ay este amor de orates que dispara al cuerdo

miércoles, 26 de junio de 2013

TE DANEVDEMADI, AMOR.

"Cómo no me vas a querer si soy capaz de soñar el sueño más lindo de todos, soñar que tu me amas"
Tengo tanto por escribirte, que empiezo a sospechar que el tiempo hará de las suyas para salir triunfador, subyugando soberbiamente a las letras que puedan armarse de ésta tinta. Debo admitir, que todas las formas que te plasman en mi cabeza, no son más que partecita ínfima de tu derrochador poder majestuoso. já... Si me vieras con las paticas ciegas moviendose adrede en el mismo punto... -hecho que ocurre cuando te veo la carota de ninfa que tenés- jajajá... Me das tanto! No puedo decir que me gusta estar maniatada a ésta consciencia, pero debo admitir que a veces desaparece.. De hecho, desaparece en ese momento, ese lapso labio-espacio que anula el tiempo, -y sí, jódase con la paradoja- (pero tiene sentido), ahí na'màs cuando no te doy un beso pero sí me guardo hasta el gaznate tu aliento. Imagino que mis sentimientos siempre han sido cognoscibles y que tal vez leyendo esto, del párpado se te cuelgue un tedio de 3 kilos... Por eso me inclino con el sombrero en la mano y te ofrezco lo que suelo ofrecerte: disculpas por esta prosa desorientada y desorganizada. No conozco de otra. Te danevdemadi, amor.

FLORES PROFANADAS Y BABOSEADAS

He olido y profanado tantas flores... Las he estrangulado, apachurrado, refregado para que quede su tinte en mis manos, las he tomado de las manos y de un aletazo débil las he recorrido con mis labios... Pero ninguna (sepa que de todos los colores y tamaños) parece recordarme a ti y a ese olor quizà inodoro que desprende la recta inconstante (a veces parábola) posada en el medio de un par de sedas rosadas cosidas bajo la curvatura estética y erguida de tu nariz.... Pero nada parece oler o saber a ese espacio lineal y aunque pueda verlos, el espectro del color y la forma no alcanzará a ser sabor... Quizá tendré que trajinar más allá de la tensión que se encoje y se acurruca expósita bajo mi torpe y mojada lengua, y me retiene en los dientes, y no me deja pulular un rato en las maravillas corporales propias tuyas... Será que hay que arrullarla, acostarla en la cama y no dejarla despertar nunca màs... No sé qué podría hacerlo, pero, por primera vez, barrerme la suciedad del miedos con los pelos del valor.