miércoles, 26 de junio de 2013

TE DANEVDEMADI, AMOR.

"Cómo no me vas a querer si soy capaz de soñar el sueño más lindo de todos, soñar que tu me amas"
Tengo tanto por escribirte, que empiezo a sospechar que el tiempo hará de las suyas para salir triunfador, subyugando soberbiamente a las letras que puedan armarse de ésta tinta. Debo admitir, que todas las formas que te plasman en mi cabeza, no son más que partecita ínfima de tu derrochador poder majestuoso. já... Si me vieras con las paticas ciegas moviendose adrede en el mismo punto... -hecho que ocurre cuando te veo la carota de ninfa que tenés- jajajá... Me das tanto! No puedo decir que me gusta estar maniatada a ésta consciencia, pero debo admitir que a veces desaparece.. De hecho, desaparece en ese momento, ese lapso labio-espacio que anula el tiempo, -y sí, jódase con la paradoja- (pero tiene sentido), ahí na'màs cuando no te doy un beso pero sí me guardo hasta el gaznate tu aliento. Imagino que mis sentimientos siempre han sido cognoscibles y que tal vez leyendo esto, del párpado se te cuelgue un tedio de 3 kilos... Por eso me inclino con el sombrero en la mano y te ofrezco lo que suelo ofrecerte: disculpas por esta prosa desorientada y desorganizada. No conozco de otra. Te danevdemadi, amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario