martes, 18 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
A LA MUJER DE MI VIDA
A la mujer de mi vida
A lo que ha hecho de mí, lo que hay detrás del espejo
Algo que soy pero oculto
A mis dulzuras todas y mis desgracias elocuentes
A mi musa, mi dolor, mi cruz, mi sonrisa.
Al arte que puede resultar amar el Mar y a la vacuidad del artista sin él
A ti que toodo me has dado, tú que reinas, soberana, en los campos venenosos de mi alma,
Tú mi norte, tú unidad y número. Tú agujero negro, denso, peligroso, incalculable, inenarrable, indescifrable
Tú semen de dioses, tú olor de lengua límpida
Tú tú tú.
Ay el adiós que no se biodegrada, ay el mundo que no cambia. Ay este amor de orates que dispara al cuerdo
miércoles, 26 de junio de 2013
TE DANEVDEMADI, AMOR.
"Cómo no me vas a querer si soy capaz de soñar el sueño más lindo de todos, soñar que tu me amas"
Tengo tanto por escribirte, que empiezo a sospechar que el tiempo hará de las suyas para salir triunfador, subyugando soberbiamente a las letras que puedan armarse de ésta tinta. Debo admitir, que todas las formas que te plasman en mi cabeza, no son más que partecita ínfima de tu derrochador poder majestuoso. já... Si me vieras con las paticas ciegas moviendose adrede en el mismo punto... -hecho que ocurre cuando te veo la carota de ninfa que tenés- jajajá... Me das tanto! No puedo decir que me gusta estar maniatada a ésta consciencia, pero debo admitir que a veces desaparece.. De hecho, desaparece en ese momento, ese lapso labio-espacio que anula el tiempo, -y sí, jódase con la paradoja- (pero tiene sentido), ahí na'màs cuando no te doy un beso pero sí me guardo hasta el gaznate tu aliento. Imagino que mis sentimientos siempre han sido cognoscibles y que tal vez leyendo esto, del párpado se te cuelgue un tedio de 3 kilos... Por eso me inclino con el sombrero en la mano y te ofrezco lo que suelo ofrecerte: disculpas por esta prosa desorientada y desorganizada. No conozco de otra. Te danevdemadi, amor.
Tengo tanto por escribirte, que empiezo a sospechar que el tiempo hará de las suyas para salir triunfador, subyugando soberbiamente a las letras que puedan armarse de ésta tinta. Debo admitir, que todas las formas que te plasman en mi cabeza, no son más que partecita ínfima de tu derrochador poder majestuoso. já... Si me vieras con las paticas ciegas moviendose adrede en el mismo punto... -hecho que ocurre cuando te veo la carota de ninfa que tenés- jajajá... Me das tanto! No puedo decir que me gusta estar maniatada a ésta consciencia, pero debo admitir que a veces desaparece.. De hecho, desaparece en ese momento, ese lapso labio-espacio que anula el tiempo, -y sí, jódase con la paradoja- (pero tiene sentido), ahí na'màs cuando no te doy un beso pero sí me guardo hasta el gaznate tu aliento. Imagino que mis sentimientos siempre han sido cognoscibles y que tal vez leyendo esto, del párpado se te cuelgue un tedio de 3 kilos... Por eso me inclino con el sombrero en la mano y te ofrezco lo que suelo ofrecerte: disculpas por esta prosa desorientada y desorganizada. No conozco de otra. Te danevdemadi, amor.
FLORES PROFANADAS Y BABOSEADAS
He olido y profanado tantas flores... Las he estrangulado, apachurrado, refregado para que quede su tinte en mis manos, las he tomado de las manos y de un aletazo débil las he recorrido con mis labios... Pero ninguna (sepa que de todos los colores y tamaños) parece recordarme a ti y a ese olor quizà inodoro que desprende la recta inconstante (a veces parábola) posada en el medio de un par de sedas rosadas cosidas bajo la curvatura estética y erguida de tu nariz.... Pero nada parece oler o saber a ese espacio lineal y aunque pueda verlos, el espectro del color y la forma no alcanzará a ser sabor... Quizá tendré que trajinar más allá de la tensión que se encoje y se acurruca expósita bajo mi torpe y mojada lengua, y me retiene en los dientes, y no me deja pulular un rato en las maravillas corporales propias tuyas... Será que hay que arrullarla, acostarla en la cama y no dejarla despertar nunca màs... No sé qué podría hacerlo, pero, por primera vez, barrerme la suciedad del miedos con los pelos del valor.
SIGUE AQUÍ CON LA SÓRDIDA ESPERANZA
Sigo aquí con la esperanza sórdida de hallar un espacio en este loco mundo que me permita disfrutarte mas de un microsegundo.
Vivo con ansias locas de poseer tu alma y reventarla a besos, de humedecer tu cuerpo con mis ganas y aniquilarte esa razón que nos impide la libertad.
Ando a diario eludiendo anhelos, anhelos de verte, de resplandecer mi rostro con tu sonrisa y amalgamar mis manos a las tuyas.
Recorro paisajes que antojan tu compañía y me hago mas minúscula porque no estas!!
Deambulo por senderos que me recuerdan tu ausencia, que rayan en mi cuerpo tu nombre y arrancan mi piel para darle espacio a la tuya.
A veces odio esos caminos que adormecen mis piernas para no salir corriendo a buscarte, odio que tu palacio este resguardado por rosales con espinas que me rasgarían mas que el sayo si me aventuro por ti.
Mas todas esas frustraciones se vuelven ínfimas cuando pronuncias con ese par de montañas que tienes encima de tu mentón...
...Te Amo!
MARCELA VILLAFAÑE.
Vivo con ansias locas de poseer tu alma y reventarla a besos, de humedecer tu cuerpo con mis ganas y aniquilarte esa razón que nos impide la libertad.
Ando a diario eludiendo anhelos, anhelos de verte, de resplandecer mi rostro con tu sonrisa y amalgamar mis manos a las tuyas.
Recorro paisajes que antojan tu compañía y me hago mas minúscula porque no estas!!
Deambulo por senderos que me recuerdan tu ausencia, que rayan en mi cuerpo tu nombre y arrancan mi piel para darle espacio a la tuya.
A veces odio esos caminos que adormecen mis piernas para no salir corriendo a buscarte, odio que tu palacio este resguardado por rosales con espinas que me rasgarían mas que el sayo si me aventuro por ti.
Mas todas esas frustraciones se vuelven ínfimas cuando pronuncias con ese par de montañas que tienes encima de tu mentón...
...Te Amo!
MARCELA VILLAFAÑE.
DIAGNÓSTICO.
Me diagnosticaron obsesión, desgaste infatigable, ninfomanìa, complejo de Villana, extraÑos patrones en los que manifiesto imprecar en contra de cualquier oposición a mi mapache, corazón hiato macrolatente (sólo porque al final de la transparencia aparece una visible imagen Marceliánica danzante), prevaricato (he decidido elegir la felicidad antes que la justicia), desordenes alimenticios (a veces no sè si comerme tu alma o tu cuerpo), demencia en toda la extensión del término (aplica sólo para cuando me pierdo en el café imponente de sus ojos), trastorno uni-psiqui-ñe (el universo en las manos cuando tengo un poquito de Villafañe), múltiples hematomas en el hipotálamo debido a la constante exigencia para producir hormonas que inhiban el pensarla, cicatrices saladas, humedad afectiva, estrés premarce, estrès posmarce, uñas cortas, euforia absurda: esquizofrenia o locura, como le quiera llamar, clínicamente "es lo mismo", me diagnosticaron amor, cáncer desconocido, dependencia celestial, adicción, Marcelantropìa, me diagnosticaron *Usted*. También lesiones en el cuerpo calloso cuando te estoy tocando la vagina.
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